Formación Continua

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Imagen de una aula de formación

He hablado en muchas ocasiones de la importancia del conocimiento en nuestra actividad y de la transcendencia en ir renovándolo de forma continua mediante formación.

No comparto la idea tradicional de separar la etapa educativa de la etapa laboral de las personas. Contemplo la formación como una actividad para toda la vida. Los nuevos modelos económicos imponen una constante adaptación a las necesidades del mercado y exigen una mayor competitividad.

En nuestro sector, es una necesidad, pues desde cambios legislativos, métodos de distribución del trabajo, sistemas informáticos, etc. Demuestran la importancia vital de que nuestros equipos deben estar en constante formación.

El valor estratégico de la formación

Desde mi punto de vista, la formación de nuestros equipos humanos es un valor estratégico. Esto permite y les facilita la promoción laboral y social, y a nuestras empresas, disponer de colaboradores mejor preparados.

Para que nuestra empresa sea más competitiva, es necesario que todas las personas que la componen sean competitivas a nivel individual. La formación continua facilita ese crecimiento y potencia el conocimiento. Todos sabemos que la suma de todas esas competitividades individuales hará que nuestras empresas lo sean mucho más.   

Siempre se ha dicho que la formación potencia la cohesión de los grupos de trabajo.

Competencias a desarrollar

Pero para que la formación continua sea la adecuada debe tener unos objetivos que reflejen las competencias que posteriormente tendrán que desarrollar en la empresa. Por ello, debe ser específica y estar relacionada con la actividad de la empresa.

Recomiendo que antes de seleccionar una formación se revisen los contenidos para evaluar si con ellos se pueden alcanzar los objetivos marcados, si dispone de diferentes tipos de actividades que faciliten la experiencia del aprendizaje, si la metodología es variada y a la vez atractiva y práctica. También es muy importante los tiempos directos asignados y los que se tendrán que emplear a posteriori para asimilar los conceptos adquiridos. Y por último, el método de evaluación para ver el grado de consecución de los objetivos iniciales marcados.

Recordar que la formación puede ser realizada de forma interna por personal más cualificado o a través de empresas externas que puedan estar acogidas o no al Plan Forcem o Formación Tripartita, lo que nos permitirá disponer de una serie de bonificaciones en las cotizaciones a la seguridad social.

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