Reflexiones en tiempos de alarma por el Covid-19

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Llevamos unas semanas de la entrada en vigor del decreto del estado de alarma. En este poco tiempo, en las empresas de administración de fincas, al igual que en otras empresas, hemos tenido un brusco bajón de la actividad y a la vez, hemos tenido que aprender nuevas formas de trabajar y funcionar. Gracias a eso, hemos experimentado nuevos modos de comunicarnos entre nosotros y con nuestros clientes. 

Es curioso ver, cómo todo aquello que hace unos días formaba parte de nuestra agenda y de nuestra planificación, ha quedado desfasado y sin sentido. 

Nuestra profesión, al igual que muchas más, se ha visto abocada a buscar alternativas y dejar de hacer las cosas como se hacían hace una semana. En este corto periodo de tiempo, los administradores de fincas, hemos tenido que buscar la mejor adecuación a cada una de las personas que componen nuestro equipo, y se ha tenido que dar un nuevo significado en las cargas de trabajo, al grado de ocupación de cada uno, y a la responsabilidad que lleva asociada.

A todo ello, hay que añadir, que muchas personas han tenido que salir de su inercia en la empresa y reinventar una nueva rutina en la que tienen que compaginar la jornada laboral con sus responsabilidades familiares, y todos sabemos que no es tarea fácil.

Es evidente que el respeto a las reglas y los procedimientos se deben mantener, pero en estas circunstancias de excepción, habrá momentos en los que tendremos que dejarlas a un lado para ser más resolutivos. Aún nos quedan muchos días por delante, por lo que, tendremos que actuar con nuevos procedimientos ante esta eventualidad, con aplicación inmediata desde la excepcionalidad de la situación.

Esta situación nos obliga a discernir entre lo importante y lo urgente, pasando de lo eficaz a lo eficiente.

Sé que muchas empresas lo están pasando mal, es un momento grave, y con transcendencia económica y social, pero somos un sector que sabe sobreponerse.

Quiero mandar ánimos a todos los lectores y brindarnos a ayudarles en lo que esté en nuestra mano.

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